TÉCNICAS DE NEGOCIACIÓN EN CASA

A medida que los niños se van haciendo mayores, establecer las normas y límites se hace también más difícil. En el caso de los adolescentes y preadolescentes las técnicas de negociación resultan especialmente útiles, fundamentalmente porque permitimos que ellos perciban cierto nivel de control sobre su vida, les resulta más fácil comprometerse con una decisión que ellos ayudaron a tomar y fomentamos paulatinamente su autonomía. Negociar tiene su arte y no siempre es fácil, pero a la larga proporciona beneficios no solo en el sano desarrollo de los hijos si no también en el estado de ánimo de los padres. Es fundamental distinguir entre Negociación y chantaje: La negociación sirve para que ambas partes se beneficien, cuando uno utiliza su situación para beneficiarse estamos hablando de chantaje.

DIFERENCIA ENTRE NEGOCIACIÓN Y CHANTAJE:

  • NEGOCIACIÓN: ¿si termino pronto los deberes, puedo jugar a la play?
  • CHANTAJE: si no me dejas jugar a la play, no hago los deberes.

NORMAS BÁSICAS

  1. NO NEGOCIES CUALQUIER COSA A CUALQUIER PRECIO: si no vas a cumplir tu parte (tanto al ceder como al aplicar las consecuencias) mejor no lo hagas, si tu hijo sabe que no eres firme, el no cumplirá su parte.
  2. ALGUNAS COSAS NO SON NEGOCIABLES: los padres tendrán que decidir cuales se pueden negociar y cueles no (por ejemplo: ir al colegio, levantarse de la cama, estudiar, etc.). Puede negociarse la forma de hacerlo.
  3. ES NECESARIO QUE SE SEPA PERFECTAMENTE LO QUE ES NEGOCIABLE Y LO QUE NO. Ambos padres debéis estar de acuerdo y ser firmes.
  4. LO QUE ES NEGOCIABLE PUEDE CAMBIAR: siempre según el criterio previamente razonado de los padres, algunas cosas importantes pueden dejar de serlo.
  5. EN TODA NEGOCIACIÓN AMBAS PARTES GANAN ALGO Y PIERDEN ALGO: se cede una parte para conseguir algo más beneficioso. Si alguna de las partes no tiene esta sensación, no se llegará a ningún acuerdo.

CONSEJOS PRÁCTICOS

  1. ELIGE EL LUGAR Y MOMENTO ADECUADO: en medio de una discusión, cuando se está cansado, agobiado, estresado, con prisas… la negociación no llegará a buen puerto. Elige un momento tranquilo, un lugar sin distracciones (no viendo la tele, por ejemplo), en el que os encontréis calmados.
  2. ESTRATEGIA: es mejor de uno a uno, ambos padres pueden hacerle sentir presionado, amenazado, etc. Eso no implica que el progenitor actúe solo por su cuenta, el tema a tratar y los márgenes de negociación deben haberse acordado antes con el otro progenitor. Si la relación está muy tensa, puede utilizarse un mediador, una figura neutral que intente acercar opiniones.
  3. LO PRIMERO, HAY QUE ESCUCHAR: conocer cuáles son las demandas de las partes es fundamental para la negociación, déjale hablar, no interrumpas, escucha aunque no estés de acuerdo, intenta ver desde su punto de vista.
  4. FUERA SERMONES, JUCIOS DE VALOR NI AMENAZAS: Estás negociando, no echando la bronca. De poco sirve sacar los trapos sucios, recriminar, juzgar otras cuestiones… Puede ayudar imaginar que estas negociando con un compañero de trabajo o cualquier otra persona adulta, te ayudará a ser más objetivo y claro.
  5. CUIDADO CON EL LENGUAJE: un tono alto, autoritario, la pérdida de control… conseguirá echar a perder el dialogo. Recuerda: ¿Quién es el adulto? Debes dar ejemplo de tranquilidad, autocontrol y firmeza. Expresiones útiles: “¿Qué te preocupa?”, “Yo creo que”, “Me gustaría que”, “En mi opinión”, “Me preocupa que”. Expresiones contraproducentes:Tienes que”, “Es necesario que”, “Cuando yo tenía tu edad”.